Conseguí memorizar mis seis páginas de texto para lo de Foster Wallace y a diferencia de lo que pensaba, no fue ni remotamente difícil al punto que estoy pensando empezar una carrera universitaria. Claro que cuando se va un problema aparece otro: últimamente llego a todos lados tarde o temprano o mal.
El martes por ejemplo fui hasta lo de Marc por el ensayo y estaba a medio camino cuando me acordé que era en la Fundación. Di la vuelta y enfilé para Boedo a los recontrapedos. Un pibe con auriculares me puteó y tenía razón pero si algo no me banco es esa gente que se la pasa señalando los errores ajenos “Estás pasando en rojo” Oooooo, bueno, hay cosas peores, vos putito por ejemplo, no sabés ni ajustarte el cinturón y se te caen los pantalones. En fin, llegué a horario, estacioné en el garaje de los Dóberman y el encargado me dijo “16 horas ¿AM o PM?” Yo le dije PM. Sigo mis principios.
La Fundación tiene la puerta siempre abierta porque toda la cuadra estaría protegida por el fantasma de Eloy. Subí las escaleras al trote y ahí estaba Marge con esa mirada de “Ay, ay, ay…” Que el ensayo era al día siguiente. Que no. Que sí. Busqué en los correos de Gmail y resulta que sí, el ensayo era al otro día. Me fui a casa pensando que no era tan malo, me daba tiempo para preparar una picada con Leber, Camembert, aceitunas negras y jamón crudo. Desplegué la picada, llamé a mi abuela y le dije que estaba por salir en la tele. Pero pasaban los minutos en El Garage TV y solo aparecían estas imágenes rarísimas de camionetas quedándose en la nieve. Un programa de mierda para mostrarle a mi abuela que emigró escapándose del frio Polaco y en segunda instancia de los Nazis.
Día siguiente. Fui hasta Boedo, dejé el auto en el garaje de los Dóberman y caminé dos cuadras hasta la fundación. Ahí estaba Marc y este actor lleno de recursos y muy macanudo llamado Esteban. Montaba una Vespa del 80 o así con un lindo tapizado de cuero. Hablamos de motos y de cascos y de San Pablo.
La idea era pasar nuestras escenas pero faltaba la actriz. Recorrimos las instalaciones y seguimos hablando. Resulta que tanto Marc como Esteban conocían a Renato Russo y Legiao Urbana. Me sentí a gusto y ya ven que no necesito mucho. Una hora más tarde apareció la actriz. Traía una bolsa con sanguches. Nos vio a todos con sobrepeso porque decidió no convidar.
En fin, hice todos mis reparativos para entrar en clima, que consisten básicamente en dar una buena aspirada de mocos y gargajear y estaba por empezar cuando la actriz pidió indicaciones. Quería saber quién era ella, de dónde venía. A la pelotita. Preguntas muy existenciales. Marc le recordó las circunstancias y remarcó que la idea era buscar gestos, expresiones porque justamente su papel no tenía texto.
La actriz entonces preguntó si podía comer. “¿Comer?” “Sí, comer mientras pasamos la escena, tengo hambre” Empecé con el texto de Foster mientras ella se zampaba un mixto de jamón y queso. No había llegado a la media página cuando me pareció escuchar sonidos, palabras. Marc había sido muy claro, Foster también. La chica no habla. Seguí con lo mío. Pero sus palabras no se iban. La actriz me contestaba y hasta hubiera podido funcionar pero sus respuestas no eran consecuentes con el texto. Tomé una decisión: ignorarla. Tengo esta facilidad, soy como un ecualizador, puedo obviar las frecuencias agudas.
Parece que no le gustó ser ignorada. Sus palabras tomaron volumen. Se pusieron imperativas “¡Decime te quiero!, ¡decime te quiero!” Yo no tengo problema en decirle te quiero a las mujeres pero solo si en lugar de un sanguchito se meten en la boca el alfajor grandote.
Bajé la cabeza para concentrarme y cuando la levanté, la actriz no estaba. Había hecho la gran Houdini. En fin, las minas van y vienen, la literatura sigue. Pero no por mucho. Sentí un ruido leve por la retaguardia. Si algo no me gusta es tener gente atrás. Ni siquiera una mujer. Hoy en día están todas con estos juguetitos, que además vienen en colores inocentes, tipo verde agua o rosa.
Entonces empezaron los empujones. Tup, tup, tup. Empujoncitos molestos. Seguí con el texto pero a esta altura ya estaba completamente ido. En Floresta si te empujaban devolvías. Dejé flotando un silencio y empecé a darme vuelta. Antes de taclearla quería ver con qué me estaba empujando. ¿Su manito?¿Un vibrador verde? Ahí llegó la voz de Marc y debo decir que con tal de interrumpir esa tortura ni me hubiera molestado que hablara en catalán.
Miré la hora y me acordé del Garage TV. Iba a tener que pasar algunos semáforos en rojo.





JJJJJJAAAAAAA. Tenes que hacer 1 libro con todo esto. En serio, de verdad.
[Contestar]
Ya salió lo del garage tv? subilo a youtube asi lo vemos todos. Yo ni tengo cable, snif.
[Contestar]
Roni Bandini Respuesta :
septiembre 1st, 2011 a las 1:53 pm
Lo pasan o lo pasaron o lo pasarán en Canal 13.
[Contestar]
Y cuando se estrena esta obra de Foster Wallace? Cuanto cuesta la entrada y todos los detalles necesitamos.
[Contestar]
Roni Bandini Respuesta :
septiembre 1st, 2011 a las 1:52 pm
Por ahora esto es lo que hay: http://blog.fundaciontem.org/2011/08/entrevista-marc-caellas.html
[Contestar]