Un caso concreto de inducción laboral

Inducción laboral, recursos humanos

Inducción “Consiste en la orientación, ubicación y supervisión que se efectúa a los trabajadores de reciente ingreso para un correcto desempeño de sus funciones laborales”

La garcha.

Veamos un caso concreto de inducción.

Principio de los noventa. Conseguí un trabajo como consultor Java en una empresa española, ubicada sobre la calle Além. El gerente de tecnología me sacudió la mano, me presentó a los demás consultores, a la secretaria, a la máquina de café y me asignó un cubículo triste, al lado del baño.

En el escritorio había un libro de 600 páginas en inglés que trataba íntegramente sobre una nueva tecnología de Sun Microsystems llamada Jini.

- Estudiate hasta la página sesenta. En media hora tenés que dar una charla.

No se estaba riendo así que agarré el libro y me puse a leer con desesperación. Mientras trataba de entender qué carajo era Jini se me acercaban compañeros de trabajo para presentarse y contarme tal o cuál cosa “Ehem… yo soy un ex IBM… por casualidad lo conocés a Juan Pirulo de la UTN?”

Entonces tenía ese dilema: o cortaba en seco las charlas y generaba una enemistad o no le prestaba la suficiente atención al libro, me echaban y me tiraba abajo de un tren. A todo esto, de fondo estaba el miedo a hablar en público, un miedo mayor a la muerte, dice la encuesta hecha en algún lugar por alguien. Le creo a esa encuesta.

No sé cómo logré mantener un sutil equilibrio entre lectura veloz, mi aprendizaje de Jini y las relaciones sociales pero sentí que podía: ya iba por la página cuarenta, tenía varias notas en el cuaderno y con una releida me iba a defender. Ahí me di cuenta de que ya no quedaban empleados alrededor. Todos se habían ido a la sala de reuniones.

Un segundo más tarde vino el gerente de tecnología. Habían pasado veinte minutos de los treinta prometidos.

-    Ya es la hora, todos te están esperando.

Agarré el libro, mi cuaderno y caminé hasta la sala de reuniones tratando de normalizar la respiración. Me esperaban unas cincuenta personas en completo silencio.

Acomodé mis cosas, tragué saliva y di una pequeña introducción: “soy tal y tal, es mi primer día y me toca hablar de una tecnología que acababa de conocer. Se llama Jini y sirve para esto y aquello”

Entonces apareció una mano en alto ahí por el fondo. Era un rubiecito neonazi con la naríz tapada. Decía que no estaba de acuerdo. Se me empastó la boca mientras trataba de explicarle que esa era la información contenida en la bibliografía. Al rato otra mano levantada. Un rapado en manga corta y corbata. Que si podía hablar en inglés porque era de Boston y se sentía más cómodo en esa lengua. Macanudo. La pregunta duró ocho minutos, englobaba temas diversos: Unix, multiplataforma, estándares, objetos, requerimientos funcionales y mucho, mucho más. Otra vez la boca empastada. Le contesté en inglés, tratando de identificar los puntos rectores de su pregunta.

Después volví a Jini. Hice un gráfico en la pizarra y expliqué las ventajas de esa tecnología. Un brasileño me hizo una pregunta en portugués. Después volvió el neonazi resfriado, seguía sin estar de acuerdo. Se pusieron a debatir el neonazi y el portugués. Hacían chistes, se cargaban, era su show y yo estaba pintadísimo, viendo fracasar mi presentación.

Tuve que interrumpirlos para poder seguir pero ellos me volvían a interrumpir. Las molestias seguían y seguían. Yo transpiraba como un violador y estaba por decirles que se fueran a la concha de su madre en los tres idiomas. Entonces apareció la secretaria con una bandeja de facturas:

-    BIENVENIDO A LA EMPRESA…. ERA UNA JODA!!!

Agarré una medialuna pegoteada con almíbar. El neonazi resfriado y un gordito de marketing me palmearon el hombro. Ja, ja. Ja, ja. Todos se reían. Era una empresa con mucho humor.

Hasta acá el caso concreto de Inducción. Claro que no voy a contar lo que hice yo en los tres meses siguientes con ayuda de un programita llamado L0phtCrack y algo de Ingeniería Social. Eso sí que fue divertido.

 
Sobre nosotros

Roni Bandini es un escritor argentino, autor de las novelas El Sueño Colbert, La Gran Monterrey y Macadam. Ver libros de Bandini en Amazon - Contactar a Roni Bandini en privado

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5 comentarios sobre “Un caso concreto de inducción laboral
  1. jaja excelente anecdota,

    soy estudiante de economia, y mientras repasaba materia para un ramo de recursos humanos me tope con esta historia, jaja, me haz subido el ánimo, suerte con el espionake.

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  2. como poder explicarlo de mejor forma buenisima la historia quede mas que clara con esto muchas gracias por compartir tu anegdota con nosotro

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  3. evelin dice:

    buenisima definicion de la induccion me ayudo mucho en el trabajo q me dejaron gracias.

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  4. levit dice:

    genial anecdota, me encanto.

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  5. Valentina Pérez S dice:

    muy buena anecdota para el tema de la inducción, que voy a compartir con mis alumnos de la licenciatura en contaduría, en la Experiencia Educativa Recursos Humanos

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