February, 1999Archive for

¿Acaso no desea estar comunicado?

Ni siquiera el tango identifica tanto a Buenos Aires como el constante desfilar de los teléfonos celulares. Hay para todos los gustos y presupuestos. Es imposible mantenerse indiferente ante semejante invasión que pareciera no tener límites. Quien no tiene un teléfono aún, seguramente comprará uno; el que ya tiene quizá compre un modelo mejor o incorpore un aparato al auto o le compre uno al hijo. El sonido urbano ya ha incorporado los timbres de llamado y las conversaciones indiscretas unil...