June, 2005Archive for

Pendiente Negativa

Te sentaste en esa esquina del café Opera, encerrada por opción entre los dos con tu look falsamente porteño, sonriendo, casi segura de que ese juego iba a terminar. No te puedo culpar porque algo sabías, sabías al menos que me estaba enamorando de tu piel. En cuanto a lo que no sabías, bueno... soy un pelotudo y me tienta apostar al doble cero. No hay ninguna compensación enigmática, profunda, no hay nada salvo que a menudo no puedo dejar de caer. Pendiente negativa, le dicen. Lo dejabas, d...