Marge presentaba su libro en Rosario y la idea era ir y volver en el día. Tenía preparada la mochila con la guitarra de viaje, 1 petaca de Jack Daniels, cámara de fotos, el libro de Bizzio, el manuscrito de la novela nueva, CD con 500 mp3 de Legiao Urbana, anteojos, gorra, guantes y un cuaderno. La cosa es que siempre me gustó viajar cargado a pesar de lo que dijo el falso Borges en todo esos posters y señaladores.
A eso de las dos y media llamó M. Oliver y me lanzó un verso atómico, decí...