Sigo en mi cruzada contra el olvido y en esta ocasión se trata de las mujeres del prójimo.
La biblia dice “No desearás a la mujer de tu prójimo” pero resulta que a la mujer de tu prójimo la deseás por mujer y por ser de tu prójimo. Es decir, vos te la movés y ella le grita su malhumor a otro. Tuve algunas mujeres-de-prójimo memorables pero no se crean que fue fácil, esto, como la mafia y sacar plata del cajero, necesita códigos.
Mis códigos son:
1. Discreción: bue, con este post, a la mierda...