"A las once en punto terminó la clase y salimos todos, caminando para el mismo lado a metros de distancia. Cada uno pensando en sus cosas, yo en las mías, pensé en mi loft, parecido al de la publicidad de perfume, ubicado a muchos kilómetros de ahí, en la capital, un loft que quizás ya existía o quizás lo estaban construyendo, paredes blancas, pisos de madera, altura, un poco de vista. Me acordé de los avisos en el Clarín: Loft en Belgrano. Y más chico decía Coghlan. Otro Departamento tipo lof...